Está previsto que el proyecto RIPARU (siglas en francés de «investigación integral para la prevención anticipada de residuos plásticos») se lleve a cabo entre 2023 y 2025 a lo largo de todo el litoral del parque natural marino de Cap Corse y Agriate. Con el apoyo y la financiación de varios socios institucionales y varias fundaciones, entre ellas Almayuda, RIPARU 2025 aspira a extenderse por todo el mar Mediterráneo, entorno especialmente vulnerable a los daños producidos por los plásticos. 

12 preguntas para Pierre Ange Giudicelli, coordinador de Mare Vivu, la asociación que desarrolla el proyecto RIPARU 2025

Pierre Ange Giudicelli

Pierre Ange Giudicelli, ¿le importaría presentarse en unas pocas palabras?

Nací en 1992 y soy originario de Pino, en Cap Corse. Crecí en el agua y aprendí a bucear a la vez que a caminar. Cursé estudios de Arqueología submarina y después de acabar la carrera trabajé varios años en el parque natural marino de Cap Corse y Agriate, hasta que ocupé el puesto de coordinador en la asociación Mare Vivu, de la que soy uno de los miembros fundadores. 

¿Cómo nació Mare Vivu?

Hace seis años puse en marcha un proyecto, junto con mi amigo Anthony-Louis Fusella, que consistía en dar la vuelta a Córcega en kayaks de mar con vela para sensibilizar sobre la contaminación por plásticos. Lo iniciamos en el más absoluto anonimato ocho jóvenes aventureros sin experiencia alguna en navegación y sin una auténtica formación sobre el plástico y los problemas que provoca. Tampoco contábamos con medios ni con una logística… Fue una verdadera expedición a pequeña escala durante la cual realizamos trabajos de recogida de datos para el IFREMER (1) y otros organismos de investigación, además de intervenciones en playas, proyecciones de películas… Mi área de conocimiento era la arqueología, no la biología marina, pero literalmente se me encogía el corazón de ver esas acumulaciones de plástico que se podían observar por todo nuestro litoral… De ahí nació Mare Vivu, con la voluntad de luchar y actuar contra esa contaminación.

¿Cuáles son las actuaciones de Mare Vivu?

La asociación se ha orientado de manera espontánea hacia tres ámbitos que constituyen otros tantos retos de vital importancia para el planeta: la contaminación y, sobre todo, la contaminación por plásticos, la pérdida de la biodiversidad marina y el cambio climático. Se habla muy poco de este último punto en Córcega a pesar de que se sabe que estamos en primera línea, dado que es en el Mediterráneo donde se está produciendo el mayor calentamiento de las aguas marinas. Esto lo hemos visto con los fenómenos climáticos catastróficos del verano de 2022.


Influir en el imaginario

¿Cómo se llevan a cabo vuestras actuaciones?

En estos tres ámbitos, la contaminación por plásticos, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, la idea es combinar el enfoque científico, a través de un trabajo de recogida de datos, con las actuaciones de comunicación y de movilización ciudadana. Buscamos sobre todo movilizar a los jóvenes, influir en su imaginario… Queremos que haya una organización donde los jóvenes que conocen bien el mar y sus retos llamen la atención de otros jóvenes que no tengan formación o trayectoria científica, para que descubran el medio marino y el litoral, y poder así formarlos y «equiparlos» para que estén dispuestos a implicarse.

Precisamente, ¿cómo se consigue formarse y formar a personas que no están familiarizadas con el enfoque científico? 

Al principio es un poco complejo y recuerdo que me daba miedo no estar capacitado para abordar cuestiones tan serias. Nuestra fuerza reside en haber evolucionado en el campo de las «ciencias participativas». A través de la recogida de datos en el medio marino y del seguimiento de protocolos definidos en colaboración con los científicos, hemos pasado a ser en muy poco tiempo valiosos agentes de campo y poco a poco hemos aumentado nuestras competencias. Esto es así hasta tal punto que en la actualidad contamos con una especialización muy sólida en materia de contaminación por plásticos y colaboramos con la red europea de vigilancia de macrorresiduos. Tenemos capacidad para apoyar a las autoridades locales, asesorarlas, servirles como buzón de sugerencias… En 2020, la ADEME (2) nos incluyó en su top 15 de los referentes nacionales en la lucha contra la contaminación por plásticos. Gracias a ello hemos podido exportar nuestro concepto a Martinica y también al continente, a la costa de Marsella, Toulon, etc., para ayudar a poner en marcha proyectos concretos.

¿Cómo nació el proyecto RIPARU 2025?

Su origen se encuentra en nuestras campañas de verano de sensibilización en toda Córcega, que llevamos a cabo desde hace ya varios años. Esas labores, que se han profesionalizado mucho, son hoy conocidas y galardonadas con numerosas distinciones nacionales e internacionales. Y, de hecho, el proyecto RIPARU 2025 es la continuación de esos programas, una manera de capitalizar todo lo que hemos aprendido a hacer bien para llegar aún más lejos, conseguir que las cosas cambien y tener mayor impacto. 

El programa Comando

¿Seguís llevando a cabo esas campañas de verano?

Sí, seguimos navegando con nuestros minitrimaranes con velas de colores, que han reemplazado a los kayaks. En 2022 hemos «embarcado» incluso a un equipo compuesto en su totalidad por principiantes: 4 hombres y 4 mujeres de entre 20 y 26 años, todos ellos estudiantes voluntarios, salvo algún becario, y la mitad de ellos, de disciplinas científicas… Nosotros los hemos formado antes de «soltarlos» durante 4 semanas entre Bonifacio y Bastia. A causa de la canícula, se hacían a la mar sobre las 4.30 o 5.00 h de la mañana, con un verdadero programa «comando» como misión: navegación, buceo, recogida de datos, sensibilización de adultos, encuentros con niños, talleres, contactos con patrocinadores… ¡Y por las tardes, regreso y presentación de informes antes de irse a la cama! Los jóvenes expedicionarios han experimentado una metamorfosis. Han vivido emociones fuertes al descubrir zonas considerables de acumulación de residuos. Se han visto obligados a convivir sometidos a un ritmo intenso. Han desarrollado sus competencias deportivas, su capacidad de expresión, sus habilidades con relación a la manipulación de materiales técnicos… Se han formado en campos que, en muchos casos, determinarán su porvenir. Todos ellos han adquirido una gran sensibilidad sobre la problemática de la contaminación por plásticos. Sé que allá donde vayan actuarán como avanzadilla. Y por cierto, una de las participantes de este comando ha sido contratada para coordinar y dirigir el programa RIPARU 2025. 

¿En qué consiste el programa RIPARU? 

A pesar de que la situación sobre el terreno sigue empeorando de manera alarmante, vimos que al cabo de seis años pocas cosas habían cambiado significativamente en los ámbitos político y económico. ¡Y sin embargo, es ahí donde la influencia puede ser realmente poderosa! Por eso quisimos dar un paso más con un programa dirigido a la acción concreta, haciendo frente a los vertidos incontrolados, las colillas de cigarros, los residuos que salen volando de los cajones de los camiones, los que son arrastrados hasta el mar por las aguas pluviales, etc. En definitiva, la contaminación ordinaria del territorio, de la que una gran parte acaba en el mar. Nuestra voluntad es hacer frente a esos problemas uno por uno, establecer un diagnóstico y una jerarquía de prioridades, y a continuación atajarlos realmente con un plan de acción y de prevención eficaz. Un plan que integre un acompañamiento y un apoyo a las autoridades, sobre todo, a los responsables políticos y a los empresarios, entre ellos, los del sector de la hostelería… Entre otras iniciativas, vamos a desarrollar una cartografía interactiva de acceso libre para que todas las alertas de vertidos o de zonas de acumulaciones que nos lleguen puedan dar lugar a intervenciones concretas por parte de los colectivos o las asociaciones. 

¿Qué quiere decir RIPARU 2025?

Riparu, en corso, significa a la vez ‘remedio’ y ‘amparo ’. Se trata, por una parte, de desarrollar actuaciones concretas contra los casos de contaminación existentes y, al mismo tiempo, de establecer una estrategia eficaz para prevenir las causas de esos casos de contaminación. Solo si actuamos en ambos planos podremos poner freno de manera significativa y duradera al problema de la contaminación por plásticos. 

¿Cuál es el plan de actuación?

Para comenzar, hemos elegido trabajar en el área marina protegida y geográficamente delimitada del parque natural marino de Cap Corse y Agriate. El objetivo es poder desarrollar después este proyecto piloto en otros lugares de Córcega, del Mediterráneo y más allá. El parque natural marino es nuestro primer socio. Sus órganos de decisión reúnen a todos los agentes del mar, directores de proyecto, etc. Sobre esta base competente y voluntaria, vamos a desarrollar cuatro líneas de actuación: científica, de movilización ciudadana, de reutilización de materiales y de comunicación. 

Una herramienta de construcción masiva

¿Puedes explicar esto?

Seremos cuatro en la línea científica, que incluye al director científico de la STARESO (3) y a una responsable de investigación. La STARESO, con sede en Calvi, es nuestro referente científico principal, pero también hemos constituido un consejo científico que integra varios laboratorios nacionales.

La movilización ciudadana se apoyará en asociaciones como I Sbuleca Mare, ubicada en Lumio (la Balagne), y U Marinu, en Bastia, que serán los representantes locales de nuestro proyecto. En materia de reutilización de materiales, trabajamos con un joven ingeniero que pone en marcha máquinas para triturar y reciclar una parte de los residuos plásticos recogidos, con la intención de evitar que acaben en vertederos. Y en cuanto a la comunicación, el proyecto se ha asociado con Olmu Productions, cuya labor es crear una caja de herramientas de vídeo. El vídeo es hoy una herramienta de construcción masiva. Permite anclar las problemáticas medioambientales en el territorio, explicarlas, mostrar el impacto que tienen y guiar a las comunidades en el uso de los instrumentos más eficaces para combatir la contaminación. ¡Además, el vídeo contribuirá también a difundir nuestras actuaciones y nuestras ideas en beneficio de otros territorios! 

RIPARU 2025: ¿pero es que se acaba en 2025?

Nos comprometemos a actuar en ese periodo, de 2023 a 2025. ¡Pero eso no quiere decir que vayamos a parar ahí ! ¡Ni mucho menos! 

IFREMER: Instituto francés de investigación para el aprovechamiento del mar
ADEME: Agencia francesa de medio ambiente y de control de la energía
STARESO: Estación de investigaciones submarinas y oceanográficas

Photos : Jean-Baptiste Andreani – Olmu Productions

Liens utiles : https://mare-vivu.org/corseacare/